sábado, 20 de agosto de 2011

Across the wall.



Cuando era pequeño, pensaba y pensaba como sería yo, a que me dedicaría y que experiencias viviría. A medida que fueron pasando los años fugazmente, esos pensamientos desaparecieron, porque no era consciente de la velocidad que cogió el rumbo de mi vida... viví situaciones que nunca podría explicar, pero me he dado cuenta de que para conseguir algo, debes caerte, y levantarte, caerte y levantarte, y por fin sin quererlo ni beberlo, esa lucha, ese cansancio y ese "sufrimiento" cobraron sentido, y entonces, me di cuenta de que me choqué con un muro, pero no era de hormigón, no era para volver a caer, era para saltarlo, para superarme, y ahí estabas tú.
Después de tantos años, de tanto tiempo sin saber nada de ti, apareciste, para, ni más ni menos, que darle un poco de sentido a mi vida, a mi lucha... te convertiste en mi superación, en la felicidad de mi día a día, y en el deseo de seguir, de mirar para delante. Espero que sigas siendo ese empujón en mi vida, esa alegría y esa complementariedad que me hace vivir cada día como una nueva historia que compartimos. ¡TE QUIERO! y HOY pienso en mi futuro contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario